yo soy la cabra la palabra mojada la palabra empapada
No es llanto es lluvia.
Mi tragedia ya no importa.
Había pasado la mañana intentando enhebrar una aguja sin lograr pincharme. Hacía tiempo que el hilo se me había escurrido entre los dedos.
No sé qué pensar, la vida entera entra en un guante.
Gota a gota, producción de El Canto de la Cabra, se estrenó 8 de septiembre de 2019 en el Teatro Alegría de Terrassa (Barcelona), en el marco del Festival TNT (Terrassa Noves Tendències). Creación, dirección, textos y espacio escénico de Elisa Gálvez y Juan Úbeda. En escena: David Climent, Carmen Menager, Raquel Sánchez y Juan Úbeda. Iluminación y espacio sonoro: Juan Úbeda. Técnico de iluminación, sonido y maquinaria: Gaizka Rementeria. Ayudante de producción: Carmen Menager. Residencias artísticas: L’Animal a l’esquena (Celrá, Girona) y Teatro Ensalle (Vigo). Gota a gota ha contado, de muy diversas formas, con el apoyo de: Ana Vallés, Baltasar Patiño, Juancho Gianzo, Antonio Fernández Lera, María Muñoz, Pep Ramis, Eduard Teixidor, Federico del Barrio, Pablo Molinero, Leo Castro, David Franch, Juan Loriente y las cabras.
El Colectivo maDam quiso celebrar el centenario del nacimiento de John Cage (1912-1982) con una sesión de improvisación electroacústica dedicada a su memoria. Sin embargo, plantear un concierto de improvisación como homenaje a John Cage podría parecer problemático debido a que él consideraba que tanto el gusto como la memoria del músico que improvisa, así como la falta de control sobre su propio ego, lastraban el proceso de creación musical. Conscientes de estas cautelas, el Colectivo maDam no renunció a celebrar a John Cage desde la improvisación. Así, además de explorar métodos e invenciones del propio Cage a lo largo de la sesión, los miembros del colectivo intentamos abolir esos elementos restrictivos, el gusto y la memoria, expandiendo la escala temporal del concierto hasta un total de cinco horas. Durante ese período, la memoria de los improvisadores sobre el desarrollo de la música se hace mínima, perdiendo los músicos el control sobre la forma de la pieza. Algo parecido ocurre con el gusto –entendiendo como tal el catálogo de opciones, decisiones y reacciones a disposición del músico–, muy difícil de mantener a lo largo de 300 minutos. De esta manera, la indeterminación y la coexistencia pasaron a ser las características fundamentales de aquella larga tarde. Sin embargo, no sólo quisimos celebrar a JC, sino también al Teatro Pradillo, su historia, su presente y su comunidad. El vínculo entre Pradillo y Cage se ha hecho explícito en diversas ocasiones, pero quizás el punto de partida de esa relación resida en el texto del músico que, con el título «Hacia dónde nos dirigimos», Antonio Fernández Lera tradujo y publicó en la revista Fases, en 1991, coincidiendo con la visita de Cage a Madrid. Este texto cobró de nuevo vida a través de las voces de Antonio y de Getsemaní de San Marcos, miembro del equipo de dirección del Pradillo cuando esta propuesta tuvo lugar. También quisimos incorporar otros textos (todos recogidos en este volumen) de creadores estrechamente vinculados al espacio, como Carlos Marquerie y Fernando Renjifo. Esos textos, leídos por ellos mismos, junto al de Cage, generan un caleidoscopio de reflexiones sobre la creación, la comunidad y la política. Así, sus voces y sus ideas coexistieron en simultaneidad con los sonidos de los improvisadores, haciendo resonar la memoria del espacio y aportando nuevos elementos de indeterminación al desarrollo de la sesión. La indeterminación y la coexistencia eran, también, consustanciales a la práctica de los Events, en los que los músicos de la compañía de Merce Cunningham –de la que Cage fue director musical–, junto con otros invitados, desarrollaban en su mayor parte improvisaciones al mismo tiempo que los bailarines realizaban fragmentos de las coreografías de Cunningham. Así, para profundizar en la celebración de la indeterminación y la coexistencia, varias artistas del movimiento vinculadas al Pradillo (Anuska Alonso, Elena Alonso, Ana Buitrago, Elena Córdoba, Claudia Faci, Camille Hanson, Mar López, María José Pire y Paz Rojo), con sus materiales propios, participaron a lo largo de la sesión siguiendo unos tiempos determinados al azar. De esta forma, músicos, danzantes, conferenciantes y público compartimos un espacio y un tiempo desde la singularidad irreductible de todos y cada uno de los presentes.
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maDam r agosto de 2018
In memoriam JC tuvo lugar el 3 de marzo de 2013 en el Teatro Pradillo de Madrid, organizado por el Colectivo maDam, con participación de Anuska Alonso, Elena Alonso, Ana Buitrago, Elena Córdoba, Claudia Faci, Camille Hanson, Mar López, María José Pire y Paz Rojo (danza) y Antonio Fernández Lera, Carlos Marquerie, Fernando Renjifo y Getsemaní de San Marcos (sobre textos propios y de John Cage). Los integrantes del Colectivo maDam aquel día fueron álvaro, mario b, joan, rubén, ainara y mario s.
Un cuarto gris en el sótano Una cama una mesa una silla y un pequeño armario Los árboles del patio me recuerdan a los enormes robledales de la carretera de Kerneol
B El suelo de una comisaría de provincias En el suelo dos mantas Una boca me hace preguntas Frío por la mañana La ventana cubierta por una tela metálica Las hojas de un árbol
C Una celda minúscula Primer sospechoso de un crimen sin cadáver Una maleta y una máquina de escribir Cicatrices en el rostro
D Descripción de una cárcel En lo alto de la ciudad Un hombre llega como un príncipe rodeado por otros hombres en un coche negro con cortinas Hay alambradas en lo alto de los muros
F Viento glacial que viene del mar Esta vez es invierno y el frío nos visita cada noche con sus cuchillos de hielo Sentimos envidia de las gaviotas
G Ahora la lluvia del otoño Los huesos empapados Dos hombres unidos por una cadena corren despavoridos hacia un edificio
H La figura de un hombre que escribe sus últimas cartas El café se ha quedado frío Su espalda descansa sobre la pared En sus ojos la primera luz del día Los húmedos huesos entumecidos O un poco de agua Nada más Así es Bebe lentamente y escupe Sentarte Levantarte Moverte Tratar de morir Y la mirada fija sobre los huecos entre los ladrillos En la palma de la mano la superficie de metal incrustada La cuchara de hierro se ha partido Frotas el mango contra la pared una vez y otra vez hasta que sientes entre tus dedos los afilados bordes de un cuchillo
Los hombres de piedra, de Antonio Fernández Lera, se estrenó el 7 de noviembre de 1990, dentro de la programación del Festival de Otoño de Madrid, en la inauguración del Teatro Pradillo de Madrid, con dirección, espacio escénico e iluminación de Carlos Marquerie, con la participación en escena de Andrés Hernández, María Luisa Mosquera, Pepo Oliva, Jesús Rodríguez y Siân Thomas, en una producción de Teatro Pradillo y La Tartana Teatro. Una primera edición de este texto se publicó en Cuadernos de Teatro, Teatro Pradillo, Madrid, 1990.
1.1 Una vez te has rendido, todo sigue su curso, sin sobresaltos, aun en medio del desastre que es tu vida. De repente todo te envuelve suave. Detienes la estúpida mecánica que te mantiene activo y te entregas a un goce más propio del animal. Renunciar, claudicar, abandonar, tirar la toalla. Quedarte en pelota viva. No hay nada que desees hacer que no puedas igualmente dejar de hacer. Miras a tu alrededor, todos unos fracasados, o si no, ridículos. Tanto más ridículos cuanto más esperan de sí mismos. Recuerdo bien ya de niño esa actitud de renuncia, de derrota. Ya muy pronto tuve que aplicarme en el ejercicio de no desear nada con ansia. Afuera todos peleaban sin cesar. Cuánta futilidad, te agota contemplar ese trajinar absurdo. La mayor indiferencia, de eso se trataba. Corrompido sí, corrompido desde el principio. Contra la vida por principio. El hombre es una especie digna de compasión, siempre esperando algo, siempre esperando poder vivir. Y eso es todo lo que llegué a sentir, compasión. Me permití ser amable, capaz de ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Por instinto. Por debilidad. Esa moral de animal de rebaño. En el fondo todo me importaba un bledo. Tienes motivos para detestarlos a todos. Pero te revuelves contra ti con furia, capaz de ver las cosas con claridad y sin embargo incapaz de cambiar tu vida. Tú mismo incapaz de mostrar toda tu repulsión, tu asco, con una acción que todos pudieran considerar deleznable, una acción sin sentido, cruel, digna del psicópata que llevas dentro. La mayor parte de tu vida ha transcurrido en esa mentira. Con la certeza de que vivir un año más, un año menos, carece de importancia.
Bonneville, con texto, actuación y dirección de Miguel Ángel Altet, se estrenó el 18 de mayo de 2018 en el Teatro Pradillo de Madrid, con dirección artística de María Velasco González y diseño de iluminación y dirección técnica de Antón Ferreiro.
Agradecimientos (y disculpas) a H. Miller, Agotha Kristof, Shakespeare, Camus, Wittgenstein y Céline, por sus involuntarias y desinteresadas aportaciones.
PVP: 6 euros ISBN: 978-84-96523-74-6 COMPRAR (sin gastos de envío en España) Correspondencia y pedidos: AF Lera
Fragmento de Arar Arar la tierra, oxigenarla, llenarla de vida. Llénala de vida con los minutos eternos en la boca. Justo ese día y no otro. La vida no es una sola cosa. Escuchar la casa. Mirar los surcos, oler. Que el oxígeno entre en los rincones de tu espalda. Recovecos llenos de surcos llenos de oxígeno. ¿Entonces la piel qué? Dímelo tú. Tierra removida repleta de heridas y de huesitos de animal y hombre y mujer desconocidos. Un caracol se ha convertido en piedra. ¿Entonces qué? ¿Quién eres tú? Una foto infinita. Memoria que simplemente está. Olvidar el olvido al apoyar la cabeza en un cuerpo desconocido. Siempre queda algo. La climatología de una mirada cambiante de viento. Esta mirada. […]
Fragmento de Después de Camarina Porque nos hemos encontrado poco a poco y nos hemos sorprendido chupando piedras y contando bolsillos. Conocemos a más de una bailarina muda y hemos plantado una casa en el vacío por si acaso. Ahora se mueve cada día el hogar, esto es un asunto extraño que estamos intentando entender, intentando desechar la quietud del hogar, su siempre y hasta siempre igual. Intentando entender que la vida va a lo suyo. […]
Arar, con texto y dirección de Pedro Fresneda, se estrenó en La Nave de Cambaleo de Aranjuez el 22 de junio de 2018, con los actores y creadores Raquel Hernández y Artús Rei. Iluminación Pedro Fresneda. Arar es el resultado del trabajo de la compañía Ensalle con Juan Loriente y Antonio Fernández Lera|Magrinyana.
Después de Camarina, con texto y dirección de Pedro Fresneda, se estrenó en La Nave del Duende de El Casar de Cáceres el 22 de septiembre de 2017, con los actores y creadores Raquel Hernández, Artús Rei y María Costa. Iluminación Pedro Fresneda. Después de Camarina es el resultado del trabajo de la compañía Ensalle con las compañías El Canto de la Cabra y Cambaleo Teatro.
PVP: 6 euros ISBN: 978-84-96523-73-9 COMPRAR (sin gastos de envío en España) Correspondencia y pedidos: AF Lera
Tiempo pasado. Tiempo que has vivido. Lo dices, «tiempo pasado», y eso significa que sigues vivo. Y te dices: «Tu casa tiene las ventanas abiertas». Pero no, esa es una metáfora barata. Una casa, para ser firme y estable, debe ser tratada como un ser vivo, con sus tiempos de «ventanas abiertas» y sus tiempos de «ventanas cerradas», y sus tiempos de luz y oscuridad, tiempos que son por naturaleza variables, pues una casa no es un mecanismo de relojería, frío y siempre igual a sí mismo (hasta que surgen, estallan, los tiempos de sus roturas y de su destrucción). La metáfora «casa», por tanto, se asemeja más a un árbol, se asemeja más a un pájaro. Eso es, un árbol, un pájaro. Siempre sujetos a cambios.
Nos rodean abstracciones. Tratamos de llegar a lo concreto y el esfuerzo merece la pena, siempre llegamos a lo concreto. Nuestras vidas no son abstracciones, no son «valores», podemos decidir siempre hacia dónde tirar, en cualquier encrucijada, incluso con los ojos cerrados. No porque sea sencillo sino precisamente porque no lo es. Puedes tener el cuerpo húmedo y pegajoso, sucio y maloliente o cubierto de un barro indescriptible, y sin embargo haber sido capaz de sobreponerte a lo que ni siquiera puedes ni deseas llamar una desgracia, sino algo que simplemente ha sucedido. No algo que «tenía que suceder», sino algo que simplemente ha sucedido y con lo cual tienes que seguir viviendo.
todo está fuera y todo parece verdad, y tú pareces estar perfectamente dentro de ese todo, formando parte de ese todo, pero no es cierto.
Habitas el extremo, habitas la incomprensión habitas el amor y el odio por momentos y te afanas y miras y preguntas e intentas entender, guardas el tiempo del pensamiento, para ti, para nadie.
Invitas a tu casa incierta a todos los inútiles escuchas en la casa incierta a todos los inútiles y dentro de esas cuatro paredes todo funciona bien, nadie quiere mirar hacia la casa de los inútiles,
entonces te celebras en lo inservible, te celebras en unas cuantas palabras, te reconoces fuera, margen, confín… y por un momento eres increíblemente fuerte.
Masticas la intensidad, el brillo, la profundidad… y vives y te niegas a la repetición y te niegas a lo conocido.
Fuera,
en la casa de los inútiles todo esta bien y el hombre avanza y el mundo avanza y te dedicas a construir lo mínimo y trabajas en las briznas, con materiales inútiles
Fuera,
el resultado inapreciable del pensamiento lo transforma todo. Aunque parezca que no, aunque nadie esté mirando, aunque nadie quiera mirar, las briznas lo transforman todo.
Has cimentado tu casa en la briznas, te has alimentado de ellas, has crecido gracias a ellas y serán las briznas lo que quede de ti.
Pedro Fresneda y Raquel Hernández
Las calles corrían por las calles, con texto y dirección de Pedro Fresneda y un fragmento de texto de Raquel Hernández (el titulado Márgenes), se estrenó en Teatro Ensalle de Vigo el 5 de marzo de 2015, con los actores y creadores Raquel Hernández, Artús Rei y María Costa. Iluminación de Pedro Fresneda.
El título de esta obra está inspirado en un fragmento de la novela El señor presidente, de Miguel Ángel Asturias.
PVP: 6 euros ISBN: 978-84-96523-71-5 COMPRAR (sin gastos de envío en España) Correspondencia y pedidos: AF Lera
A los lados del camino hay un bosque muy espeso y el caballo trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota y trota . . .
[ Quizás sea como un mapa de carretera… trazos de un trayecto a veces intuitivo, imágenes, sonido, fotografía, cuerpo, palabra… testigos del mundo en el que me apoyo para dar forma a lo que vivo. A veces los testigos del paisaje interno son los sueños. Porque los sueños no pesan, otras cosas pesan, los sueños no pesan y la normalidad se aniquila. Como en los sueños, todo se mezcla, no hay división. Lola Jiménez ]
Soy una mosca que mira a través del agujero de una llave un lugar en llamas se estrenó en el Teatro Pradillo de Madrid del 19 de mayo de 2016. Creación y dirección: Lola Jiménez. Produccion: Teatro Pradillo. Colabora: Centro Cultural de Lavapiés. Iluminación: Antoine Forgeron. Acompañantes: Ana Buitrago, Mónica Valenciano, Elena Córdoba, Josué Naval, Silvia Zayas, Hilaria Jiménez, Antoine Forgeron, Antonio Fernández Lera, Carmen Menager. Isabel Albertus. Claudia Faci, Marta Blanco. Agradecimientos: Equipo Pradillo, Nines Martín, Carlos Marquerie, Tania Arias, Getsemaní de San Marcos, Marisa Amor, Juan Loriente, Santi Jiménez, Ale Jiménez, Maria Hernández.
Hay cosas que si se intentan hacer no salen: la manera caprichosa en la que una hiedra trepa por una escalera, una montaña de gatos en la ventana, el sonido de la tormenta sobre el tejado un día de ensayo, una tormenta tras otra, un instante, un invierno, cinco inviernos, cinco inviernos lejos del lugar que nos vio nacer y crecer y creer… cómo explicar con palabras… hablemos pues de otra cosa.
Durante el último verano pasó por el pueblo una pequeña compañía de circo. Allá que fuimos. Nos arreglamos, compramos la entrada a la que luego sería la contorsionista y nos sentamos en las sillas que habían dispuesto en semicírculo sobre la tierra, a cielo raso, protegidos de los que no sacaron la entrada por unos palos y unas lonas de plástico rojas y blancas. El número estelar era el del payaso gusanito, las serpientes también gustaron pero desilusionaron rápido, las pobres estaban dormidas o muertas de aburrimiento. Sin duda lo más insólito sucedió cuando a los días volvimos a salir, ya sin arreglar, y nos encontramos de nuevo con la explanada vacía rodeada de bolsas de palomitas también vacías. Era como si el mundo entero hubiera desaparecido en desbandada.
Han pasado los meses y las bolsas de palomitas abandonadas continúan dando vueltas alrededor de la nada. Movidas por el viento o por la voluntad que tienen las cosas de no quedarse quietas, giran sin parar día y noche. No parecen pájaros, no parece que dancen, no parece que sueñen con ser libres ni que sufran por la ausencia de humanos, sólo parecen bolsas de palomitas abandonadas dando vueltas alrededor de la nada.
El quinto invierno es una obra de El Canto de la Cabra creada en su totalidad por Elisa Gálvez y Juan Úbeda en Becedas (Ávila).
Esta publicación recoge la versión final de El quinto invierno presentada en el Teatro Pradillo de Madrid del 26 de febrero al 8 de marzo de 2015. Sus anteriores versiones se mostraron en febrero de 2014 con motivo de la celebración de los diez años de La Tristura en el Teatro Pradillo con el subtítulo Un campo sin árboles, sin cielo y sin campo, en mayo en La Nave de Cambaleo de Aranjuez con el subtítulo En cierto sitio, de esa manera y en octubre, ya sin subtítulo, en el Teatro Ensalle de Vigo.
Muerde la memoria? Cuántas interrogaciones tiene ya tu pregunta? Dentro del miedo, qué hay? Qué necesita un silencio? Los puntos son de la cicatriz? El miedo destiñe? El cielo, qué mira? Madura la curiosidad? Qué es lo que no sabes? Muda la distancia? Dónde nació lo que está ocurriendo ahora? Que ves de lo que miras? Estás en lo que falta? Qué sueñan los muertos? Se mueve el silencio? Qué esconde la evidencia? Ahora… qué lleva ese gesto? Dentro de la música, qué hay? Cuéntame el argumento de un beso. Y el grito, de qué trata?
[…]
CUERPO LABERINTO
Bailar o dibujar o escribir… pasajes abriéndose en nosotros.
El transitar de aquello que a su vez nos deja un espacio fecundo, inseminado. Ese espacio nos vincula.
Danzar ignorando, re-conociendo, a tientas el cuerpo errante al encuentro de texturas, aromas, tumulto… alguna puerta nos cruza.
Aquello que escapa al contorno desdibujándonos en plena danza, lo inesperado que lleva el aliento, la voz del cuerpo escondido en el cuerpo que baila, su balbuceo, esa desnudez no pensada…
Cuando el no-tiempo toca el cuerpo, algo se ha bailado, vibra la piel del espacio, lo perdido se presenta.
La voz del cuerpo (Acústica del movimiento) se ha escrito especialmente para Pliegos de Teatro y Danza. Contiene además un total de 11 dibujos de Mónica Valenciano.
Mónica Valenciano es Premio Nacional de Danza 2012.
Anterior publicación de Mónica Valenciano en esta colección: Disparates.
Obras realizadas posteriormente al Disparate número 6 del que se hablaba en aquella publicación: Disparate nº 7 Don´t Explain; Un pescador con subtítulos; Impregnaciones en la Señorita Nieve y Guitarra; colaboración en La Maison du sourd con Catherine Divérres; Borrado En-canto; Canción Laberinto (en colaboración con Raquel Sánchez, Estela Lloves y Sara Paniagua) y En la punta de la lengua (en colaboración con Tania Arias).
PVP: 6 euros ISBN: 978-84-96523-66-1 COMPRAR (sin gastos de envío en España) Correspondencia y pedidos: AF Lera